miércoles, 15 de mayo de 2013

el obstetra

Elegir obstetra no fue nada fácil ,parece que todos son iguales. El primer día te saltan alrededor con caramelos, chupetines, globos, te dicen "mamita", te atienden una hora , te pasan  su mail y su celular y te alientan a preguntar. Una vez que te tienen enganchada se molestan con tus preguntas, te atienden apurados, te anuncian una cesárea sin explicar por qué, no atienden tus llamados y las respuestas a tus mail desesperados son monosílabos que no responden nada.
Cacho me discute que el obstetra es divino por que me acompañó la primera vez y se quedó con aquella imágen , si viniera hoy no diría lo mismo.Llego al consultorio, me señala la silla mientras pone los ojos en blanco hablando por teléfono de línea con una paciente  (a la que seguramente no le atendió sus llamados desdesperados al celular y le contestó el mail con un monosílabo). Cuando corta le evito comentario haciendo una rápida pregunta por la cesárea, me dice que le pregunte a mi partera y me hace pasar a la "sala de control", me mide rápidamente la panza, pone el aparato para escuchar los latidos ,yo escucho un sonido a radio enfurecida, el hace un gesto de aprobación y pasamos a la balanza.
"Nena, pará un poco con los postres" ,me dice ,y yo no entiendo por qué,pero me da miedo preguntar.
Luego me mira y le pregunto qué pasa. "te podés retirar" me dice con la voz un tanto aflautada y empujándome levemente hacia la puerta.
En definitiva, salgo del consultorio con tantas dudas como las que entré,pero luego de haber recorrido cinco tipos iguales (algunos peores) ,ya ni pienso en cambiarme. A uno le pregunté si me podía teñir las canas y se rió, luego sin contestarme siguió escibiendo una receta....