jueves, 29 de septiembre de 2011

potencia 4 arruino mi cita

Todo iba viento en popa. Había logrado que "Las Totas" me hiciera un vestido a medida, me había teñido divina y ahora venía el baño. ¿Potencia 3 o 4 en el calefón?, no lo sabía y la duda sembró el principio de la destrucción. Mientras entraba a la ducha puse la cena en el fuego. Ya en la ducha el agua comenzó a subir y subir de temperatura hasta comenzar a quemarme viva. "Claro..." pensé odiándome "empezó la primavera, ahora la temperatura del agua no es la misma". debería haberme resignado a mojar toda la casa y haber salido a bajar la potencia ,pero en ese otro momento de desición preferí bañarme más rápido y así terminar con la tortura. pero me estaba quemando así que comencé a abrir y abrir el agua fría que , en lugar de enfriar calentaba más la temperatura. Era imposible seguir así. cerré todo y corrí a la cocina a donde observé que la comida se estaba prendiendo fuego y junto con ella un repasador. Desnuda y empapada no supe cómo solucionar el tema de manera inteligente, lo único que tenía a mano era mi vestido nuevo. Evalué en cinco milisegundos qué era más importante, si un vestido o mi casa, ahí no dudé y empecé a apagar todo con mi vestido que se incendió también prendiéndome fuego parte del pelo. Terminé con jarras de agua empapando todo.Cuando sonó el timbre me quedé paralizada. no supe si correr o atender.Pregunté a través de la puerta quién era. Era el odontólogo.Le dije que por favor esperara unos veinte minutos ya que necesitaba tiempo , Corrí a enjuagarme, me puse mi vestido común de todos los días, me até el pelo y corrí a atender. No había nadie en la puerta. En ese momento no me importó, pensé que más tarde volvería y eso me daría tiempo a limpiar y a arreglarme. Limpié, me corté los pelos quemados, el vestido nuevo terminó como un top fashion. Me maquillé , me puse los tacos, pedí comida hecha y me senté a esperar. Nunca volvió. A las tres de la mañana me había comido un pollo y medio kilo de helado. me había terminado de ver la séptima temporada de Doctor House y me sentía totalmente identificada con ese final de temporada trágico y desesperado. ese personaje totalmente egoísta, egocéntrico hasta la parodia de sí mismo, sumergido en un mundo de droga y falta de visión del otro, me había identificado...Lástima que no tenía un auto ni un amigo tan devoto y paciente como el doctor House....
Encontré un buen hombre que remolcó el camión. Parecía un vaquero del lejano oeste.Me enamoré.Cuando llegamos a Buenos Aires tiró el sombrero y las texanas en un container y se puso el guardapolvo blanco, era odontólogo. Me dijo que el amor no tiene límites pero él sí, y entró a su consultorio atrás de una vieja que gemía con un hielo en el cachete. Me partió el corazón. Volví a mi depto a llorar y a cambiar la cerradura. Pinté y remodelé todo en un fin de semana. Me teñí, me hice un par de vestidos y me encontré con una amiga que me dijo que había gente que en lugar de comer respiraba. Esa noche salimos, fuimos a bailar, la gente se apretujaba hablando mal de Cristina y yo soñaba con mi cowboy (no sé cómo se escribe). Volví a casa triste , el domingo fue muy solitario, viendo cabales de cable vacíos , cine con pochoclos, libros sin sentido, sin atender el teléfono...Hasta que se me ocurrió ir como paciente a su consultorio.El lunes me le aparecí , reluciente, él estaba como un señor, no se le movió un pelo, me dijo que tenía la boca perfecta y cuando nos despedimos me dijo que ésta noche pasaba por casa. Así de fácil. Ya me pongo a ordenar, limpiar, cocinar, perfumar, y desconectar el teléfono.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

me perdi en un desierto

Estoy hace cinco días en el medio de un desierto blanco con el camión. Si éste mensaje sale publicado es por que lo mandé escrito en el pico de una paloma mensajera. Le indiqué que vaya al locutorio de la esquina de callao y las heras y le picotee la mano al dueño dejándole éstas instrucciones en donde le pido por favor, sí, a usted, que publique textual éstas palabras en mi blog, ponga "lola libre lola" y la clave sale automáticamente ya que en su locutorio publiqué cosas miles de veces y dejé grabada la contraseña.
Bueno nada, quería contarles que aquí estoy, comiendo reptiles que cazo de vez en cuando, tomando y juntando agua cuando llueve y sin saber para a dónde ir. Llegué a un lugar en la ruta en donde el camino se bifurcaba en varios ramales y nunca supe para a dónde agarrar.