martes, 30 de agosto de 2011

rescate

"Bueno ,bueno..." dijo la Guru entrando al cuarto blanco después de dos días de mantenerme encerrada e incomunicada. "Tu madre te vino a buscar, te podés retirar". No entendí nada. Salí del cuarto tropezando con una oveja chusma. Caminé por donde me señalaron y llegué a una cocinita que nunca había visto en donde mi madre tomaba mate y reía a las carcajadas con una mujer de bata blanca.
"¿Cómo me encontraste ?" le pregunté un poco sorprendida y muy molesta.
"Es que fui a la peluquería y me enteré que Martita..." (y señaló a la Gurú) "tenía un spa de relajación y espiritualidad y vine y mientras charlábamos y nos poníamos al tanto, le mostré una foto de mi hija y me dijo que estabas acá y que te portás muy mal!"
No lo podía creer. Ella yendo a la peluqiería y averiguando por lugares de relajación cuando se suponía que su hija estaba secuestrada. La miré a mi madre que se atolondraba con una masa seca, la miré a la gurú, que miraba a mi madre con cariño mientras me acariciaba el pelo y de repente no supe cómo me llamaba.
"Lola, te llamás Lola" me decía mi madre dándome un mate."Sos terrible hija, siempre me traés problemas, seguramente me hiciste quedar mal con martita no?" y la miró a Martita esperanzada.
"Tu hija realmente tiene problemas de conducta..." respondió la Gurú
Me vino, cual volcán un brote de odio que me hizo incorporar con todas mis fuerzas.
"¡¡Me tiene secuestrada tu amiga Martita má!!" le grité haciéndola atragantar con la masita fina.La vi caer al piso y toser poniéndose colorada y me sobrevino una calma irreal. Todos corrían, la palmeaban en la espalda, le daban agua y terminaron llamando una ambulancia. Yo saqué de su cartera la llave del camión, que estaba estacionado afuera, me subí y lo puse en marcha.

domingo, 28 de agosto de 2011

ofuscación






¿Nunca sentiste un dolor tan grande en tu vida que no se te cayó ni una lágrima?, un dolor que te dejó sin sentimientos,como sorda, por todos lados y sin voz por que no había nada que decir.
La oveja me miraba mientras masticaba el pasto que se salía por los costados de su boca.
Atrás, en la pantalla del noticiero mi madre, que ya se había dado cuenta que lo del amante era pura ilusión,lloraba a los gritos pidiendo por mí. Como si yo pudiera salir por la cámara y abrazarla. Mi abuela seguía con mi vestido puesto y con cara de circunstancia mientras masticaba algo.
"A rezar, a rezar!!" entró aplaudiendo la gurú, las ovejas corrieron dejando al descubierto sus excrementos y todos se arrodillaron sobre ellos juntado las manos.Yo retrocedí y corrí sabiendo que mi fin era el encierro en el cuarto blanco, en el que por lo menos podía pensar y estar conmigo misma.
"Viejas hipócritas", pensé ,ya encerrada, acordándome de mi madre y mie abuela.
Mi madre me había enseñado que la gente que lloraba era buena gente. Y vivía lloriqueando y tratando de despertar compasiones.Se odiaban con mi abuela, y vivían criticándose y manipulándose entre ellas y a los demás.Recordaba el fin de semana que se habían escondido de mí por que habían recibido chocolates suizos de un ex mío por error y se los querían devorar solas.El almuerzo de los domingos de repente estaba cancelado y nadie atendía las puertas. Las ví por una rendija de la ventana ,devorando, y no supe si sentí pena o dolor.
Por eso odio las lágrimas, y los sentimentalismos, por que los asocio con la hipocresía y la mesquindad. Mi dolor lo vivo en soledad, no necesito compartirlo ni dar lástima, es patético....

viernes, 26 de agosto de 2011

dr. House

El castigo por haberme escapado fue encerrarme en un cuarto blanco (por fin algo limpio) a practicar "meditación en trance", que como ni sé de qué se trata, me acomodé sobre una de las paredes acolchadas y me quedé semidormida.
Se me vinieron a la mente imágenes de cuando la abuela estuvo internada en fleni. Era como un pacman en casa y se había comido una chaucha envenenada que yo había dejado para matar a una rata. Había empezado a delirar con que era la novia de Ricky martin y terminamos todos en fleni.
Yo , en esos días de pasillos y café-quema-estómagos ,me enamoré del médico que la atendía, no siendo correspondida. Todos esos pensamientos me remitieron a la serie que estaba siguiendo antes de ser secuestrada, "Doctor House" y soñé que era la amante del Doctor. Estábamos en un living lleno de gente dándose regalos de navidad. Yo veía un mate de madera en una bolsa y pensaba en robármelo, pero luego deducía que no valía la pena. Dr. House me esperaba en un sillón para que estuviéramos juntos , pero la gente no terminaba de irse. Y luego, ya a la madrugaba todavía había algunos deambulando por lo que la intimidad quedaba sólo en un deseo.El volvía a Hollywood y yo ahí sin saber donde estaba. Como ahora.

jueves, 25 de agosto de 2011

mis días de secta

Acá estoy con la túnica blanca, no sé por qué me tocó el rol de cocinera, como si yo supiera algo de eso!!!, pero bueno...ellos se arriesgan. Y mientras cocino y pienso cómo escapar veo de refilón el televisor prendido, pasando canal once , el noticiero, en el que están enseñando "cómo armar una bomba molotov después del corte". La "jefa" o "Gurú" dice que el noticiero de telefé es muy útil , que gracias a ellos pudieron aprender a armar armas caseras, bombas, a abrir cerraduras y falsear llaves y trucos de engaño callejeros,a marcar casas para robar (si es que algún día lo tuvieran que hacer por fuerza mayor) y todas esas cosas.Cuando termina de decirme eso me dice que es la hora de rezar y que vaya al salón principal, que es una especie de establo, lleno de ovejas y gallinas que se odian y en donde todos están arrodillados repitiendo oraciones varias.
Vuelve el noticiero allá a lo lejos. En el "salón principal" el ruido es insoportable con el cacareo de las gallinas y el ¿mugir de las ovejas?...no se escucha nada , así que me voy gateando para acercarme a la tv. Ahí veo, en primer plano a mi madre diciendo que seguramente me escapé con algún amante de turno y a mi abuela atrás asintiendo y que lleva puesto uno de mis vestidos!!!. Me enfurezco, pateo el televisor , tiro abajo a los guardias y salgo corriendo a una ruta de campo. Que me toquen un vestidos puede provocar un huracán. Corro, corro, corro y luego de media hora vuelvo al lugar de partida a pedir comida. "Ah... el estómago te trajo de vuelta", me dice la gurú y me da uno de los ñoquis escupidos que hice ésta mañana.

martes, 23 de agosto de 2011

la secta





Toda mi vida mi abuela adoró a Nick y me miró con desprecio por no tener su "ingenio". Me dijo siempre que debería haber hecho de mi profesión lo que hizo él con la suya.
La observaba leer sus chistes y reír a carcajadas , pero a mí no me hacían reír y según mi abuela yo era freak. Mi madre, obviamente la apoyaba y forzaba su risa para no entrar en mi bolsa.
Pensaba en eso mientras me aburría en una charla a la que me habían invitado sobre "armar una nueva vida" ya que "la actual dejaba mucho que desear".
Siempre me sonreí de costado con esas cosas.La gente se une, reza, llora, se aísla en una montaña fumando hierbas alucinógenas, saltan, maldicen , se toman de las manos y se creen diferentes y salvados.
Escuchaba cómo la idea era probar "una sociedad nueva", además de nueva "secreta". No cualquiera podía saberlo y la idea era ocultarlo.En esa nueva sociedad la economía sería diferente. habría una marca que no era marca para los productos, había que comprar hectáreas de terreno en el predio que iban a utilizar y no usarlas para nada, más que para obtener "acciones", había un reglamento que seguir dictado por alguien fantasma ya que nadie mandaba (pero había un reglamento).El terreno era de accionistas extranjeros pero nadie podía saber quiénes eran.
Todos vestirían las mismas túnicas blancas , Dios era divertido y había que cantarle todos los atardeceres y si no estabas de acuerdo con todo eso no podías estar ni un segundo más en esa sala.
Por lo tanto me paré y caminé hacia la puerta.
Cuando me estaba retirando dos guardias enormes me bloquearon la salida y el del micrófono gritó desde el fondo preguntando por qué me iba.
"Por que no me queda bien la túnica" le dije tratando de continuar mi marcha y atajada por esos hombres
"Eso no es una opción!!!, la sociedad está en crisis!!!" gritaba Don Micrófono
"Bueno, suerte! y por favor déjenme salir o los acuso de secuestro" les dije a todos con mirada desafiante.
No logré nada. Me secuestraron. Estoy en un camión yendo al predio con la túnica blanca que me hace parecer una heladera. Si encuentran éste texto es por que pude meter la notebook en algún
buzón...

miércoles, 10 de agosto de 2011

los hurtos

Subir al subte B en horario pico es encontrarme con los gordos de campera de cuero en pleno "despliegue laboral". Entran al subte dando codazos, apretujando gente y meten mano en cuanto bolsillo desbocado hay.
Me impresiona ver que todavía hay gente distraída.
Así me hallaba ayer pensando en lo tarada que era una mujer que llevaba la cartera colgando sobre su espalda mientras uno de los gordos introducía su mano en ella y yo la miraba insistentemente hasta que me amenazaron mostrándome una navaja. Me di vuelta para comentarle a mi madre lo ridículo de la situación y la ví leyendo la revista "gente" alegremente con su cartera también colgando de la espalda y otro de los gordos con su brazo metido hasta el codo dentro de ella. Una ola de hartazgo me vino desde el estómago hasta la mano y le di una piña a esa cara enorme que giró sobre sí misma cual exorcista salpicando a toda la muchedumbre con saliva. Mi madre se exaltó preguntando que pasaba justo que el subte llegaba a la estación callao,(lejos de nuestro destino).
"Bajemos má!" le dije tironeándola de un brazo. El gordo agredido se terminaba de acomodar la cabeza en su lugar y hacía una seña a su compañero que se hallaba en la otra punta del vagón cuando cerraron las puertas de golpe y gracias a mi rapidez mamá y yo quedamos afuera y ellos adentro. Nos hicieron todo tipo de señas amenazantes y ridículas desde la ventanilla mientras la formación arrancaba.
Mi madre preguntaba a los gritos qué había pasado y yo revisaba su cartera a ver si le faltaba algo. Por suerte había interrumpido el hurto a tiempo. Corrí hasta encontrar al policía de la estación que tomaba mate en un molinete y le conté lo sucedido.
"No se puede hacer nada" me dijo escupiendo una yerba que lo había atragantado."Si te vuelven a ver ,en la muchedumbre te clavan una navaja bien clavada , bajan del tren y morís en el acto y ellos pasan desapercibidos, te conviene no reaccionar cuando vuelvas a ver algo de eso"
"Pero cómo!!!" le gritó mi madre
"Hay que agarrarlos con la mano dentro de una cartera y si querés salir de testigo hay que ir a testificar a la localidad del "pato" que te queda un poquito lejos viste? y después los sueltan y si te los cruzás sonaste...."
Nos quedamos sin palabras. El policía siguió cebándose mate como si nunca nos hubiera visto.Nos quedamos con una extraña sensación. La conclusión, según él es que hay que observar los hurtos agarrando fuerte tu cartera y callarte la boca.
Al otro día me los encontré en la línea 59, vi a uno de ellos en la puerta de salida y busqué al otro con la mirada. El de la puerta de salida me puso una bolsa tapándome la visión y los dos se bajaron en la parada siguiente. El truco de la bolsa que tapa la visión mientras te sujetás del caño es otro truco.
A la semana siguiente un joven le gritaba a una pobre vieja mientras el ladrón se hacía "el amigo" culpándola y diciéndole que ya ni en los viejos se puede confiar. La pobre mujer acusada y abucheada bajó consternada del colectivo mientras el ladrón charlaba con la víctima acusando con el dedo también.
¿Será siempre así que los ladrones se nos hacen amigos acusando a los más débiles?